Maíz amiláceo

MAÍZ AMILÁCEO
Importancia económica del maíz amiláceo


El maíz amiláceo agrupa a los maíces que se caracterizan por tener grano harinoso, blando, suave y de colores variados, comprendiendo diversas razas, entre las que se encuentran Cusco, Paro, Piscorunto, Huancavelicano, Kculli, Chullpi, Confite morocho y San Gerónimo. Al respecto, en el Perú se tiene entre 51 y 55 razas de maíces, de las cuales 28 razas están ubicadas en la sierra peruana.

El maíz amiláceo cuando es cosechado al estado seco, es utilizado para la alimentación como tostado (maíz cancha) y sancochado (mote); mientras que cuando es cosechado en su estado verde o inmaduro es consumido como “choclo”.

El cultivo de maíz amiláceo tiene incidencia en la generación de empleo debido a que el cultivo se realiza casi en su totalidad en forma manual, utilizándose desde el inicio del cultivo hasta la cosecha un promedio por hectárea de 90 a 120 jornales (dependiendo si la cosecha es para grano en verde o seco).

El maíz amiláceo se cultiva principalmente en las zonas alto andinas de Perú. En el año 2019, la producción de maíz amiláceo, valorizada a precios constantes de 2007, representó el 1,6% del VBP agrícola. Mientras que en el año 2007, la cuota de participación de este cereal se anotó en 2,0%.

A su vez, para el año 2019, la producción de maíz amiláceo como proporción del VBP agrícola de los cultivos transitorios fue de 3,6%.
La producción de maíz amiláceo se lleva a cabo en 19 departamentos, pero en dos de ellos se concentra el 37,0% de la producción nacional, a saber, Cusco y Apurímac.
 
 
En el caso de Cusco, su consolidación en el primer lugar como zona de producción se debe a la demanda creciente por el maíz blanco gigante del Cusco que, de acuerdo con Huamanchumo (2013), es un maíz harinoso proveniente de la raza Cusco, de granos grandes con sólo ochos filas por mazorca. Dichas características hicieron posible el registro de la denominación de origen54 en el año 2005.

Entre otros departamentos que tienen un peso importante en la producción nacional se encuentran Huancavelica (11,1%) y Cajamarca (10,1%).

Entre los departamentos que más incidieron en el crecimiento de la producción nacional figuran, en primer lugar, Huancavelica, que aportó 3,2 puntos porcentuales al resultado nacional; luego, Apurímac con una incidencia positiva de 1,7 puntos porcentuales

En contraste, la caída en la producción de Cusco influenció negativamente en el resultado nacional, restando 1,4 puntos porcentuales a la variación de la producción nacional.

 

Características de las unidades agropecuarias

De acuerdo con el IV CENAGRO 2012, las unidades agropecuarias que se dedican al maíz amiláceo ascienden a 309 768, las mismas que ocupan una superficie de 240 808 hectáreas, que representan el 12,6% de la superficie agrícola con cultivos transitorios.

En lo referente a la estratificación de las unidades productivas en función a su tamaño, según el INEI, se consideran pequeñas unidades agropecuarias a aquellas que conducen menos de cinco hectáreas. En tanto, las unidades agropecuarias que conducen desde cinco hasta cincuenta hectáreas se ubican en el estrato de medianos productores. A su vez, los grandes productores es el estrato compuesto por las unidades agropecuarias que conducen más de cincuenta hectáreas de superficie cultivada

De la lectura del cuadro adjunto se destaca que la agricultura familiar es predominante en el manejo del maíz amiláceo. En efecto, el 92,1% de las unidades productivas realizan sus actividades económicas en áreas menores a cinco hectáreas y ocupan el 38,5% de la superficie cultivada. Es decir, el tamaño promedio de la superficie conducida por los pequeños productores de maíz amiláceo es de apenas un tercio de hectárea. De esta manera, la tenencia de la tierra está altamente fragmentada entre los pequeños productores, lo cual incide negativamente en la competitividad del pequeño productor en términos de pérdidas en las economías de escala, aumento de los costos de transacción de los productores tanto en la adquisición de insumos como en la venta de sus productos, baja productividad, entre las más importantes.

En cambio, los productores de gran escala, a pesar de representar solamente el 0,5% del total, controlan más de la mitad de la superficie cultivada (51,8%). Es decir, un productor de tamaño grande maneja en promedio 88,5 hectáreas


 
En lo referente al grado de integración de los productores con los mercados, el IV CENAGRO 2012 señala que el 52,7% de la superficie cultivada se orientó a la comercialización (venta en los mercados), siendo este porcentaje menor con respecto a la proporción destinada a las ventas de otros cultivos transitorios como maíz amarillo duro (80,2%), arroz (91,6%) y caña de azúcar (56,1%). De otro lado, el cultivo de maíz amiláceo que realizan los hogares para uso final propio (autoconsumo) es alto, alcanzando el 47,0% de la superficie cultivada.

Cadena productiva según la oferta y la utilización

El cuadro de oferta y utilización valorizado a precios constantes de 2007 refiere que para el año 2018 la oferta de maíz amiláceo está compuesto de la producción nacional (S/ 360 millones) y las importaciones (S/ 52 millones)55, que suman en conjunto S/ 412 millones. La distribución de la oferta hacia los mercados mayoristas y minoristas genera márgenes de comercialización por el monto de S/ 117 millones y subsidios por S/ 1 millón56. A propósito, el estudio de Huamanchumo (2013) refiere que los mercados de comercialización del maíz amiláceo están compuestos por mercados locales y regionales (intermediarios locales informales, acopiadores locales o menudeo en ferias locales de venta minorista), y por mercados mayoristas generalmente cercanos al departamento de origen de la producción.

La oferta total de maíz amiláceo, valorizada a precios de comprador, totalizó S/ 528 millones. De este total, el 14,2% corresponde a la demanda intermedia proveniente de las actividades económicas, donde destaca en primer lugar la demanda intermedia de los restaurantes (5,9%) y la actividad de elaboración de otros productos alimenticios - Clase CIIU Rev4 1075 y Clase CIIU Rev4 1079 - (2,8%) para la fabricación de maíz crocante con sabor a queso, ají, así como las hojuelas de maíz y cancha.

El resto de la oferta es distribuido a la demanda final, donde las familias, a través del gasto de consumo final, demandaron el 47,7% de la oferta para la satisfacción directa de sus necesidades de alimentación. En segundo lugar, la producción de maíz amiláceo elaborada por los mismos hogares para uso final propio (autoconsumo) representó el 34,3%. Finalmente, la proporción de la oferta destinada a las exportaciones fue de 3,8%


 
Dinámica de siembras, cosechas y producción

En el Perú se siembra maíz amiláceo desde el nivel del mar hasta los 3 800 metros de altitud, donde la mayor parte de la producción se lleva a cabo en las sierras andinas.

De acuerdo al IV CENAGRO 2012, el 62,2% de la superficie cultivada de maíz amiláceo es producida bajo riego.

Si se toma en consideración que el tiempo que transcurre entre siembra y cosecha es de ocho meses57, conocido como periodo vegetativo, entonces, la cosecha y la producción resultante tiene lugar dentro de un año calendario (enero – diciembre).

En el gráfico siguiente, se muestra el comportamiento estacional de la superficie sembrada y la superficie cosechada que le corresponde. Con un periodo vegetativo de ocho meses, la cosecha de maíz amiláceo se inicia en enero. Por lo tanto, las siembras que dieron origen a la cosecha de enero debieron iniciarse en el mes de mayo del año anterior.

Como consecuencia de lo anterior, la siembra y la cosecha del maíz amiláceo se concentran en determinados meses. Así, entre setiembre y noviembre se instala el 74,2% de la superficie sembrada de maíz amiláceo. Las siembras que se concentran en dicho periodo guardan correspondencia con la superficie cosechada del periodo mayo – julio, que representa a su vez el 80,5% del total cosechado del año calendario, siendo junio el mes donde la cosecha alcanza su máximo nivel, con 65,6 mil hectáreas en promedio.
Por todo lo anterior, la producción de maíz amiláceo es marcadamente estacional ya que se produce en determinadas épocas del año. En efecto, entre mayo y julio se genera el 80,7% de la producción nacional, siendo junio el mes de mayor producción (32,0%), con un nivel promedio de 94,0 mil toneladas.
 
En el periodo mayo – agosto de 2019, se instalaron 15,3 mil hectáreas de área sembrada, lo que significa una reducción de 5,0% en relación al mismo periodo de la campaña 2018-2019, con lo cual el área cosechada que le corresponde fue de 13,5 mil hectáreas para el primer cuatrimestre de 2020, es decir, 18,6% menos de lo registrado en similar periodo de 2019.

Por su parte, para el periodo restante, septiembre 2019 – abril 2020, el área sembrada de maíz amiláceo disminuyó en 3,4%. Siendo el área sembrada un indicador adelantado de la cosecha, se espera en consecuencia una reducción del área cosechada para lo que resta del año calendario, mayo – diciembre 2020.

En términos acumulados, las siembras de maíz amiláceo para el periodo mayo 2019 – abril 2020 fueron de 204,1 mil hectáreas, lo que equivale a una reducción de 3,6% en relación a similar periodo de la campaña agrícola 2018-2019



 
"Gestión Participativa es una iniciativa del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura"
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