Maíz choclo

MAIZ CHOCLO

Importancia económica del maíz choclo
 
Maíz choclo o maíz tierno o choclo, se denomina así a la mazorca de maíz amiláceo cuyos granos se encuentran al estado inmaduro. En el estado inmaduro el endospermo y embrión no están plenamente desarrollados. Cuando la planta de maíz es polinizada y fecundada se desarrollan los granos que adheridos a la coronta o marlo forman el choclo.

El maíz choclo es un maíz amiláceo (Zea mays L ssp amiláceo) que se consume al estado verde, el mismo que tiene incidencia en la generación de empleo debido a que el cultivo se realiza casi en su totalidad en forma manual, empleando desde el inicio hasta la cosecha entre 70 a 90 jornales por hectárea. El maíz choclo es un alimento rico en carbohidratos y fibra, altamente energético.

De acuerdo a las estadísticas oficiales del Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI), el cultivo de maíz choclo se ubicó en el vigésimo segundo lugar dentro del conjunto de cultivos en base a los cuales se calcula el VBP Agrícola, representando para el año 2019 el 1,0% del VBP agrícola, a precios constantes de 2007

En tanto, la producción de maíz choclo como proporción del VBP agrícola de los cultivos transitorios, a precios constantes de 2007, fue de 2,3% para el año 2019.
 
En cuanto a la distribución de la producción nacional, los departamentos de Junín, Lima y Ancash son los principales productores cuya cuota de participación asciende a 41,9% del total nacional.
 
Asimismo, durante el año 2019 la producción nacional de maíz choclo se redujo en 3,0%, básicamente por la menor producción de Junín, cuya caída en 19,8% aportó negativamente al resultado nacional. En contraste, Lima y Huancavelica registraron la mayor incidencia positiva en la variación de la producción, al crecer en 21,0% y 139,3%, respectivamente.
 


 
Características de las unidades agropecuarias

De acuerdo con el IV CENAGRO 2012, las unidades agropecuarias que se dedican al cultivo de maíz choclo ascienden a 126 474, las mismas que ocupan una superficie de 66 002 hectáreas, que representan el 3,5% de la superficie agrícola con cultivos transitorios.

En lo referente a la estratificación de las unidades productivas en función a su tamaño, según el INEI, se consideran pequeñas unidades agropecuarias a aquellas que conducen menos de cinco hectáreas. En tanto, las unidades agropecuarias que conducen desde cinco hasta menos de cincuenta hectáreas son ubicadas en el estrato de medianos productores y los que sobrepasan las cincuenta hectáreas, son denominados grandes productores.

El cultivo de maíz choclo está en manos del segmento de la agricultura familiar, pues el 90,0% de las unidades agropecuarias que cultivan maíz choclo se ubica en el estrato de pequeños productores y ocupan el 52,6% de la superficie cultivada. En otros términos, el tamaño promedio de la superficie conducida por los pequeños productores es de apenas un tercio de hectárea. Así las cosas, la tenencia de la tierra está altamente fragmentada entre los pequeños productores de maíz amiláceo, lo cual incide negativamente en la competitividad del pequeño productor en términos de pérdidas en las economías de escala, aumento de los costos de transacción de los productores tanto en la adquisición de insumos como en la venta de sus productos, baja productividad, entre las más importantes.

En cambio, los productores de gran escala, a pesar de representar solamente el 0,4% del total, controlan el 27,3% de la superficie cultivada. Es decir, un productor de tamaño grande maneja en promedio 35,7 hectáreas.

Por otra parte, de acuerdo con el IV CENAGRO 2012, el 53,0% de la superficie cultivada de maíz choclo se orientó a la comercialización (venta en los mercados), siendo este porcentaje relativamente bajo cuando se compara con el porcentaje destinado a las ventas de otros cultivos transitorios como maíz amarillo duro (80,2%) y arroz (91,6%); mientras que el 46,5% tiene como destino el autoconsumo de los hogares; y, solo una fracción marginal (0,5%), se utiliza como auto insumo para la elaboración de sub productos.

 

Cadena productiva según la oferta y la utilización

El cuadro de oferta y utilización del año 2018, a precios constantes de 2007, señala que la producción nacional de maíz choclo ascendió a S/ 250 millones, la misma que al distribuirse hacia los mercados mayoristas y minoristas genera márgenes de comercialización por la suma de S/ 130 millones.

Así las cosas, el valor de la oferta total de maíz choclo ascendió a S/ 380 millones, el mismo que se distribuyó de la siguiente manera: El 66,1% correspondió al gasto de consumo final de los hogares, el 29,5% a la demanda intermedia, vale decir como materia prima utilizada en los diferentes procesos productivos de las actividades económicas, el 3,9% al autoconsumo ya sea como alimento o como semilla; y, el 0,5% fue demandado por el resto del mundo.

Es importante agregar que en cuanto a la parte destinada a la demanda intermedia, el 9,7% de la oferta de maíz choclo se utiliza para la preparación de potajes en restaurantes; el 4,5% se coloca en centros de alojamiento y hospedajes; mientras que un 10,3% es utilizado por la industria de procesamiento y conservación de frutas y vegetales (Clase CIIU Rev4 1030) para la fabricación de maíz refrigerado, congelado, trozado, desgranado, pasta, etc. En tanto, el 5,0% de la oferta es absorbido por otras actividades económicas.
 

 
En el mediano plazo las variedades que podrían ampliar sus mercados, interno y externo, son los maíces chocleros, maíces para tostar “canchas”, el maíz mote, los dulces como el maíz Chullpy y los maíces morados por sus propiedades como antioxidante natural debido a la presencia de antocianina


Para lograr este propósito será necesario realizar la prospección de esas razas en la sierra, además de la definición de aéreas de adaptación, producción de “semilla local o comunitaria” en forma participativa, producción de mazorcas y granos uniformes, control de riesgos climáticos a través de la realización de prácticas agronómicas que contribuyan a atenuar los daños por sequias, heladas, plagas, así como mejorar el manejo post cosecha: limpieza, secado, empaque apropiado para el transporte, conservación y almacenamiento

Dinámica de siembras, cosechas y producción

La mayor parte de la superficie cultivada con maíz choclo se desarrolla bajo riego, el 63,1%; mientras el 38,7% restante se cultiva en condiciones de secano.

Si bien el maíz choclo predomina en la sierra, también es cultivado en algunos valles de la costa peruana. De esta manera, se dispone de choclo todos los meses del año para atender la creciente demanda, principalmente, de la población de las ciudades de la costa, especialmente de Lima Metropolitana, y del mercado externo.

Si se toma en consideración que el tiempo que transcurre entre siembra y cosecha es de seis meses59, conocido como periodo vegetativo, entonces, la cosecha y la producción resultante tiene lugar dentro de un año calendario (enero – diciembre).

En el gráfico siguiente se muestra el comportamiento estacional de la superficie sembrada y la superficie cosechada que le corresponde. Con un periodo vegetativo de seis meses, la cosecha de maíz choclo se inicia en enero. Por lo tanto, las siembras que dieron origen a la cosecha de enero debieron iniciarse en el mes de julio del año anterior.

La siembra y la cosecha del maíz choclo se concentran en determinados meses. Así, en el segundo semestre se ejecuta el 76,9% de la superficie sembrada de maíz choclo, a la cual le corresponde la superficie cosechada del primer semestre (enero – junio) del año siguiente, en donde se instala el 72,6% del área cosechada de este cultivo.


 

 
Por todo lo anterior, la producción de maíz choclo se concentra en el primer semestre, donde se produce el 66,2% del total nacional, alcanzando su máxima nivel en el mes de abril (17,7%) con un promedio de 72,0 mil toneladas. La producción en dicho periodo corresponde a la agricultura bajo secano, la cual es representativa en la sierra peruana. Cabe señalar que el comportamiento de la producción depende no solamente de la cosecha, sino también del rendimiento productivo.
Las siembras de maíz choclo ejecutadas entre julio y octubre de 2019 totalizaron 25,5 mil hectáreas, lo que representa una disminución de 6,0% en relación al mismo periodo de la campaña 2018-2019. La menor área sembrada afectó negativamente la superficie cosechada del primer cuatrimestre de 2020, haciéndola disminuir de 23,2 mil hectáreas a 19,9 mil hectáreas, es decir, 14,2% menos.

Por su parte, entre noviembre de 2019 y abril de 2020 el área sembrada se redujo en 20,0%, lo que significa que para el periodo mayo – octubre del año en curso se prevé una reducción del área cosechada de maíz choclo.

Finalmente, en términos acumulados, el avance de siembras de maíz choclo para el periodo julio 2019 – abril 2020 fue de 38,2 mil hectáreas, lo que significa una reducción de 11,2% en relación al mismo periodo de la campaña 2018-2019.

 
"Gestión Participativa es una iniciativa del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura"
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