PAPA
Importancia económica de la papa
La papa ocupa un lugar importante en la economía agrícola, constituyéndose en el segundo cultivo de mayor importancia a nivel nacional, con una cuota de participación de 10,7% en el VBP agrícola, a precios constantes de 2007. La papa, como medio de sustento económico adquiere mayor importancia en el actual contexto que marca el regreso de pobladores a sus zonas de origen
Durante el periodo comprendido entre 2007 y 2019, se aprecia que la producción de papa, valorizada a precios constantes de 2007, alcanzó su máxima participación en el año 2014 (11,3% del VBP), para luego registrar una disminución como resultado del mayor dinamismo en el crecimiento de la producción que han mostrado otros cultivos de agroexportación como el arándano, café, cacao, palta y uva.
Por su parte, la cuota de participación de la producción de papa en el VBP agrícola de productos transitorios es de 23,5%
Gráfico N° 37

La producción de papa está desconcentrada en 19 departamentos, donde la mayor producción se alcanza en Puno y Huánuco, con 15,7% y 13,4% del total nacional del año 2019, respectivamente.
El agrupamiento por zonas de producción señala que la producción de papa predomina en los departamentos de la sierra sur (Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Cusco, Moquegua, Puno y Tacna) donde se produce el 45,3% del total nacional, sobresaliendo la producción de Puno (15,7%)
En tanto, el 29,2% de la producción nacional de papa tiene lugar en los departamentos de la sierra centro (Huancavelica, Huánuco, Junín y Pasco), destacando la participación de Huánuco (13,4%)
Por su parte, la participación de los departamentos de la sierra norte (Amazonas, Ancash, Cajamarca, La Libertad, Lambayeque y Piura) asciende a 20,3% de la producción nacional. En este grupo, la mayor producción se alcanza en La Libertad (10,1%).
En definitiva, el 94,8% de la producción de papa se hace en la sierra, y el 5,2% restante se genera en la costa.
En el año 2019, la producción nacional de papa aumentó en 4,1%. Esta evolución favorable estuvo determinada por la mayor producción de Huánuco, cuyo aumento en 11,3% aportó 1,4 puntos porcentuales al resultado global, seguido de Cusco y La Libertad que agregaron 0,87 y 0,86 puntos porcentuales a la variación de la producción nacional, respectivamente. El dinamismo en el crecimiento fue atenuado por la caída en la producción de Ayacucho en 13,3%, restando 1,1 punto porcentual al resultado nacional.
Características de las unidades agropecuarias
De acuerdo con el IV Censo Nacional Agropecuario 2012 (IV CENAGRO 2012), las unidades agropecuarias que se dedican al cultivo de papa ascienden a 711 313, las mismas que ocupan una superficie de 367 692 hectáreas, que representan el 19,2% de la superficie agrícola con cultivos transitorios.
En lo referente a la estratificación de las unidades productivas en función a su tamaño, según el INEI, se consideran pequeñas unidades agropecuarias a aquellas que conducen menos de cinco hectáreas. En tanto, las unidades agropecuarias que conducen desde cinco hasta cincuenta hectáreas se ubican en el estrato de medianos productores. A su vez, los grandes productores es el estrato compuesto por las unidades agropecuarias que conducen más de cincuenta hectáreas de superficie cultivada.
Así las cosas, el IV CENAGRO 2012 revela que la estructura productiva de la papa se caracteriza por el predominio de pequeñas unidades agropecuarias. En efecto, los pequeños productores representan el 83,9% del total y ocupan el 42,8% de la superficie cultivada. En otras palabras, el tamaño promedio de la superficie manejada por los pequeños productores de papa es de aproximadamente un tercio de hectárea. Así pues, se aprecia que la propiedad de la tierra está altamente fragmentada en el segmento de los pequeños productores, razón por la cual se les denomina también minifundios.
Algunas referencias en la literatura señalan que la alta fragmentación de la tenencia de la tierra es un factor que limita la competitividad de los pequeños productores en lo relativo a las pérdidas en las economías de escala50 y aumento de los costos de transacción de los agricultores tanto en la adquisición de insumos como en la venta de sus productos (Cannock 2011: 9). En esa misma línea, el estudio más reciente del Banco Mundial (2017) sobre la agricultura peruana sostiene que una gran cantidad de las pequeñas unidades agropecuarias están involucradas en una agricultura de bajos insumos y de baja productividad. Concretamente, “los agricultores con propiedades extremadamente pequeñas de menos de una hectárea muestran los niveles más bajos de PTF [Productividad Total de Factores]” (Banco Mundial 2017: 70)
Por el contrario, se aprecia una alta concentración de la tierra en manos de los grandes productores debido a que en promedio conducen 14,4 hectáreas.
Cuadro N° 34
PAPA: TAMAÑO DE LAS UNIDADES AGROPECUARIAS Y SUPERFICIE CULTIVADA
A partir del IV CENAGRO 2012 se obtiene información respecto al grado en que los productores de papa están integrados con los mercados. Pues bien, dicha investigación estadística refiere que el 50,2% de la superficie cultivada de papa se orientó a la comercialización (venta en los mercados), siendo este porcentaje relativamente bajo cuando se compara con el porcentaje destinado a las ventas de otros cultivos transitorios como maíz amarillo duro (80,2%), maíz amiláceo (52,7%), arroz (91,6%), caña de azúcar (56,1%). El cultivo de la papa que realizan los hogares para uso final propio (autoconsumo) es alto, alcanzando el 48,5% de la superficie cultivada de este producto
Gráfico N° 38

A propósito, el grupo de departamentos que forman las zonas norte, sur y centro tienen diferente conectividad vial y corredores económicos determinados. Así por ejemplo, en la zona norte, conformada por los departamentos de Piura, Amazonas, Cajamarca, La Libertad, Lambayeque y Ancash, mayormente desarrollan un mercado regional y local.
En tanto, en la zona centro, conformada por Huánuco, Pasco, Junín, Huancavelica, Lima e Ica, el mercado demandante es Lima Metropolitana a través del Gran Mercado Mayorista de Lima, el mismo recibe un promedio de 1 800 toneladas diarias de papa y anualmente recibe más de 600 000 toneladas. Es en este mercado en el que se forma el precio a nivel mayorista, siendo el precio referente para todas las regiones.
Es importante señalar que en cada zona, además de las variedades a nivel nacional, también cultivan sus variedades locales, tanto híbridas como nativas.
Cadena productiva según la oferta y la utilización
El cuadro de oferta y utilización, valorizado a precios constantes de 2007, señala que para el año 2018 la producción nacional de papa ascendió a S/ 2 339 millones, la misma que al distribuirse hacia los mercados mayoristas y minoristas genera márgenes de transporte y márgenes de comercialización por el monto de S/ 5 millones y S/ 1440 millones, respectivamente51. Es importante señalar que en términos relativos los márgenes de comercialización que generan las transacciones de papa desde la producción hasta el consumo final, son los más altos entre todos los cultivos de la actividad agrícola.
De esta manera, la oferta total de papa valorizada a precios de comprador totaliza S/ 3 784 millones, de los cuales el 39,1% es distribuido a las actividades económicas que hacen uso de la papa como materia prima en sus respectivos procesos productivos, destacando en primer lugar la demanda intermedia de la actividad de restaurantes (18,3%), por el desarrollo de la gastronomía peruana desde donde se promueve, principalmente, el consumo de papas nativas por su alto valor nutritivo. Seguidamente, la propia actividad agrícola absorbe el 8,9% de la oferta de papa, como semillas. A su vez, el 9,4% de la oferta de papa es utilizada como insumo por la actividad manufacturera de procesamiento y conservación de frutas y vegetales (Clase CIIU Rev4 1030) para la fabricación de hojuelas de papa para fritura, chuño blanco, harina de papa cocida y deshidratada, papas congeladas preparadas. Las industrias que se dedican al procesamiento de la papa se ubican principalmente en Lima y Callao, mientras que la producción primaria está altamente concentrada en la sierra peruana
Gráfico N° 39

El resto de la oferta es distribuido a la demanda final, donde las familias, a través del gasto de consumo final, demandaron el 52,8% de la oferta para la satisfacción directa de sus necesidades de alimentación. Por último, la producción de papa elaborada por los mismos hogares para uso final propio (autoconsumo) representó el 8,1% de la oferta
Dinámica de siembras, cosechas y producción
El cultivo de la papa se desarrolla principalmente en las zonas de la sierra, donde la actividad se conduce bajo condiciones de secano. La agricultura bajo secano depende de la disponibilidad de agua, la misma que está condicionada a los periodos de lluvia. Por consiguiente, el inicio del periodo de lluvias determina el inicio de la campaña de siembra de la papa
Por el contrario, la producción de papa en la costa (Lima e Ica) se desarrolla bajo la agricultura de riego y corresponde al 5,2% de la producción nacional. En esta región natural, a diferencia de la sierra, las precipitaciones son mínimas.
Si se toma en consideración que el tiempo que transcurre entre siembra y cosecha es de seis meses52, conocido como periodo vegetativo, entonces, la cosecha y la producción resultante tiene lugar dentro de un año calendario (enero – diciembre)
En el siguiente gráfico, se muestra el comportamiento estacional de la superficie sembrada y la superficie cosechada que le corresponde. Con un periodo vegetativo de seis meses, la cosecha de papa se inicia en enero. Por lo tanto, las siembras que dieron origen a la cosecha de enero debieron iniciarse en el mes de julio del año anterior.
Como consecuencia de lo anterior, la siembra y cosecha de la papa se concentran en determinados meses. Así, el 83,7% de las siembras se ejecuta entre julio y diciembre con la finalidad de aprovechar las lluvias y temperaturas favorables a la papa. Dicha concentración de siembras da como resultado a la superficie cosechada correspondiente al periodo enero – junio, la cual a su vez representa el 77,2% de la cosecha de la campaña.

La producción de papa se concentra en el primer semestre, donde se produce el 71,9% del total nacional. La producción en dicho periodo corresponde a la agricultura bajo secano, la cual es predominante en la sierra peruana. El mes de mayo es el de mayor producción de papa (22,1%) alcanzando en promedio un nivel de 1,1 millones de toneladas. Cabe señalar que el comportamiento de la producción depende no solamente de la cosecha, sino también del rendimiento productivo.
Gráfico N° 41
Las siembras ejecutadas entre julio y octubre de 2019 sumaron 190,7 mil hectáreas, lo que significa que en dicho periodo el área sembrada registró un aumento de 3,8% en relación al mismo periodo de la campaña 2018-2019. Dicha ejecución de siembras determinó que la superficie cosechada para el primer cuatrimestre de 2020 se anotara en 139,9 mil hectáreas, lo que equivale a un aumento de 7,4% en relación al primer cuatrimestre de 2019.
En tanto, entre noviembre de 2019 y abril de 2020 el área sembrada de la papa se redujo en 15,2%. Por lo tanto, siendo la siembra un indicador adelantado de la cosecha, se prevé una reducción de la superficie cosechada para el periodo mayo – octubre de 2020
En términos acumulados, el avance de siembras de la papa para el periodo julio 2019 – abril 2020 fue de 294,8 mil hectáreas, es decir, 3,8% menos con respecto a lo registrado en el mismo periodo de la campaña 2018-2019.
Cuadro N° 36
PERÚ: AVANCE DE LAS SIEMBRAS EJECUTADAS DE PAPA
CAMPAÑA 2019-2020
