DESEMPEÑO DE LA ACTIVIDAD AGRÍCOLA: CULTIVOS TRANSITORIOS Y PERMANENTES
La producción principal de la actividad agrícola está conformada por cultivos transitorios y cultivos permanentes. En el caso de los primeros, la característica que los define es que su periodo vegetativo, es decir, el tiempo que transcurre entre su siembra y cosecha, es inferior a un año, además, para el caso de la región natural de la sierra, las siembras se desarrollan en su mayoría bajo secano, como es el caso de la papa, maíz amiláceo, maíz choclo, maíz amarillo duro y quinua, entre otros.
Así pues, el valor del cultivo transitorio deriva de la cosecha, ya que la planta en sí, después de la cosecha carece de valor, salvo en algunos casos que se lo utiliza como alimento de animales, medio de propagación vegetativa, elaboración de compost, fuente de energía (generalmente como leña), o es incorporado o picado en el campo como fuente de materia orgánica.
En contraste, el periodo vegetativo de los cultivos permanentes se extiende más allá de los doce meses y el periodo de cosechas, dependiendo del cultivo, tiene una duración de varios años. A su vez, el costo de instalación del cultivo permanente es bastante alto en comparación con cualquier cultivo transitorio, dado que la planta instalada produce en más de un proceso productivo, razón por la cual se considera un activo fijo. La mayoría de los cultivos de frutales pertenecen a esta categoría.
Así las cosas, en el periodo comprendido entre enero y abril de 2020, el valor bruto de producción de la actividad agrícola, a precios constantes de 2007, acumuló un crecimiento interanual de 2,3%, que se sustenta en la mayor producción de Puno (20,2%), Ayacucho (37,6%), Piura (17,9%), Apurímac (54,5%), Arequipa (5,4%) y Lambayeque (11,6%).
En contraste, entre los departamentos que restaron más puntos al crecimiento de la actividad agrícola figuran La Libertad (-11,4%), Amazonas (-6,9%), Tacna (-11,8%), Huánuco (-5,6%), Tumbes (-33,2%) y Junín (-2,7%).
En tanto, con arreglo a la clasificación de cultivos, el mayor dinamismo que exhibe la agricultura obedece a la mayor producción de cultivos transitorios, en 7,5%. No obstante, dicho crecimiento fue contenido por la caída en la producción de los cultivos permanentes, en 1,9%.

CULTIVOS TRANSITORIOS
Al respecto, el mayor dinamismo que exhibe el VBP de los cultivos transitorios en el primer cuatrimestre del año en curso es resultado de la mayor producción de papa (14,5%), arroz en cáscara (6,4%), avena forrajera (37,9%), páprika (61,9%) y quinua (40,2%), principalmente. En efecto, la mayor producción de estos cultivos aportó 8,69 puntos porcentuales al resultado de la actividad.
De otro lado, los cultivos de algodón en rama, camote, pimiento morrón, maíz choclo y piquillo son los que más incidieron negativamente en el dinamismo de los cultivos transitorios, haciendo retroceder el crecimiento de la producción en 1,66 puntos porcentuales
Entre marzo y abril, meses de aislamiento social obligatorio provocado por la pandemia del covid-19, el VBP de los cultivos transitorios, a precios constantes de 2007, exhibió un comportamiento favorable, exhibiendo un crecimiento interanual de 3,9% en marzo, y 3,8%, en abril.
En el periodo comprendido entre agosto de 2019 y abril de 2020, el avance de las siembras de los cultivos transitorios se ha ejecutado en un 87,7% del total del área sembrada. El área cosechada del primer cuatrimestre del año en curso tiene como origen las siembras del periodo agosto 2019 – noviembre 2019, que es el periodo donde se cubre la mitad del área sembrada. Durante el periodo agosto 2019 – abril de 2020, las siembras ejecutadas de los cultivos transitorios suman 2,0 millones de hectáreas, lo que representa una disminución de 4,7% en comparación al mismo periodo de la campaña agrícola 2018 – 2019 (2,1 millones de ha)
Entre los cultivos que al mes de abril de 2020 anotaron menores áreas de siembra figuran la papa (-3,7%), el maíz amarillo duro (-7,5%), el maíz amiláceo (-3,3%), la cebada (-7,9%) y el trigo (-9,3%). Por el contrario, la superficie sembrada de arroz en cáscara aumentó en 3,4% respecto al mismo mes del año 2019.
A propósito, las siembras ejecutadas en marzo y abril recibieron el impacto negativo de las restricciones que impuso el aislamiento social obligatorio para controlar la propagación del covid -19, en lo relativo a la falta de dotación de mano de obra, encarecimiento de insumos agrícolas por la falta de reposición en tiendas comerciales, dificultades en el transporte de alimentos. En efecto, en marzo del año en curso, las áreas sembradas de los cultivos transitorios se redujeron en 13,7% respecto al mismo mes del año 2019, mientras que en abril la variación interanual fue de -16,4%.
Teniendo en consideración que las siembras se constituyen en un indicador adelantado de las cosechas, se prevé que las menores siembras ejecutadas en marzo y abril traigan consigo una menor área cosechada de los cultivos transitorios a partir de agosto.
CULTIVOS PERMANENTES
De otro lado, en el primer cuatrimestre de 2020, el VBP de los cultivos permanentes, a precios constantes de 2007, registró una contracción de 1,9%. En términos de contribuciones al crecimiento en este periodo se observa que el café en grano fue el producto que más hizo retroceder al crecimiento de esta actividad, con -1,17 puntos porcentuales. En esa misma tendencia, aportaron puntos negativos los productos de alcachofa, mango, caña para azúcar, orégano y granado, entre los más importantes.
En los meses de la cuarentena social obligatoria, marzo y abril, el VBP de los cultivos permanentes retrocedió en 3,4% respecto al mismo periodo del año anterior.